Uno hacia delante, dos hacia atrás
Los recortes en sanidad no son constitucionales. Así lo dice la sentencia del Tribunal Constitucional que avala la decisión del Gobierno Vasco de dar atención sanitaria a los inmigrantes sin papeles.
La sentencia afirma que la importancia del derecho a la salud y del derecho a la integridad física de los inmigrantes sin papeles, no pueden verse desvirtuados por un “eventual ahorro económico”. Sin embargo, el constitucional no acepta la suspensión del copago farmacéutico llevada a cabo por el gobierno vasco.
El estado de bienestar avanza lento, dando dos pasos hacia delante y uno hacia atrás. Recortar en sanidad, al igual que en educación, hace peligrar la calidad de vida conseguida durante la democracia. El Tribunal Constitucional ya ha puesto la primera piedra para parar estas medidas de austeridad, pero aún faltan muchas piedras para construir una muralla sólida alrededor de nuestro estado de bienestar.
(*) Foto original de Carles Cabrier Biezma.